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jueves, 26 de marzo de 2009

Vivir el evangelio

Vuelvo a levantar mi voz en contra del sostenimiento por parte del Estado de la red de colegios religiosos concertados en los términos en que ahora se produce. Sabemos que con los impuestos de todos los ciudadanos se están cometiendo las mayores tropelías en algunas aulas, todo ello con la vista gorda por parte de los estamentos oficiales y los responsables de educación.
Como homosexual tengo que sufrir el acoso de decenas de colegios de muchos barrios de mi ciudad que adoctrinan a sus alumnos, sin pudor alguno, en contra de los derechos de las personas con mi orientación sexual. En clases de religión o similares contextos se explica a los adolescentes que la homosexualidad no es algo natural, que se puede curar y cosas por el estilo, lo cual me produce buenas dosis de asco e indignación. No entro a calificar lo que siento si me pongo a pensar que esa homofobia está pagada por mi bolsillo.
Esta red de enseñanza sostenida por los impuestos de todos se dedica a desprestigiar, cuando le place, las políticas de izquierdas y tiene tanto poder que puede organizarse y machacar a un gobierno que le resulte incómodo para el logro de sus propósitos.
En un colegio concertado de Logroño se ha estado mostrando un vídeo a los alumnos de secundaria en el que aparecen escenas escalofriantes de fetos destrozados al lado de la cara de Zapatero y otros dirigentes socialistas. La emisión de tales imágenes trataba de persuadir al alumnado para que se opusiese a la reforma del aborto discutida en la actualidad. Pero no sólo se trataba de orientar a los chavales hacia una posición contraria a la del Gobierno. Esta ocasión se ha ido un paso más lejos que en las anteriores. Mientras ellos sonríen (Zapatero y sus Ministros), miles de vidas serán aniquiladas o algo parecido dice el documento proyectado en clases de Ética y Educación para la Ciudadanía.
La directora del colegio se ha defendido de la lluvia de críticas por parte de padres, políticos y asociaciones laicas diciendo que en el colegio sólo "intentan vivir el evangelio" y que nunca pensó que esto fuera antigubernamental. Me recuerda mucho esta profesora a aquella otra directora de un centro concertado que no aceptaba la matriculación en sus aulas de la hija menor de una pareja de lesbianas. Comparten quizá idearios parecidos rozando siempre la ilegalidad.
No le está mal empleado al PSOE por sus permanentes bajadas de pantalón ante la jerarquía católica la campaña de desprestigio, acoso y derribo que está sufriendo en sus carnes. Muchos la llevamos padeciendo desde hace años pero especialmente desde que se aprobaran leyes que nos hicieran ciudadanos de primera y tanto molestaran a los terroristas de la fe. Aún recuerdo la Plaza de Colón llena de curas, catequistas y amiguetes del PP al llegar de mi luna de miel en Nueva York. Entonces querían sacar los ojos a un Gobierno que había dignificado a muchas personas en España perseguidas y discriminadas por su homosexualidad. Ahora, en los colegios concertados inauguran una nueva campaña que puede conducir al arrastre a ZP y los suyos con el sello de la desvergüenza de la Conferencia Episcopal. Lo mismo da un lazo blanco en una cofradía andaluza que un vídeo obsceno y desproporcionado en un colegio, todo con tal de que volvamos a vivir el evangelio.

jueves, 5 de febrero de 2009

Este gobierno no tiene solución... pero los hay peores

A estas horas Berlusconi prepara, a toda prisa, un decreto para evitar desconectar de las máquinas a la joven que lleva casi diecisiete años en coma vegetativo. Se pasa así por el forro una sentencia del Tribunal Supremo que autorizaba a la familia de la chica a ayudarla a morir.
Mientras cenamos a la luz de media luna, un duro pulso se mantiene entre dos fuerzas: la presión de la Iglesia sobre la "piadosa" mano de los "pro-vida" contra los poderes que asisten al Presidente de la República, Giorgio Napolitano, que tiene severas dudas de conciencia a la hora de firmar el decreto pro-sufrimiento y prolongar así una agonía innecesariamente.
No necesitamos cambiar de país para continuar perplejos. Berlusconi ha conseguido sacar adelante una propuesta de esas que yo llamo "especialidad de la casa" tachada ya de xenófoba. Los médicos se verán obligados a denunciar a los inmigrantes sin papeles que acudan a las urgencias. La clase médica puesta a disposición del Gobierno a modo de policía o maestro vigilante del recreo. No puedo salir del asombro y la indignación que me produce todo este despropósito. Con la excusa de la crisis parece que algunos legitiman unos actos cuanto menos sospechosos.
Estos dos apuntes de la historia contemporánea me traen a la mente aquel relato de George Orwell, 1984, en el que Un Gobierno manejaba los hilos de toda la ciudadanía a su antojo. En aquella obra aparecía una de las imágenes que más terror me han producido en todos estos años: la policía del pensamiento. Con crisis o sin ella, está claro hacia donde apuntan algunos en su manera de legislar.
Los franceses han sido mucho más sofisticados. Sus maneras versallescas conocidas en el mundo entero les hacen dulcificar lo crudo. Han optado por otra modalidad: separar al grupo desde dentro de sus propias filas. O sea, que los extranjeros que denuncien a sus compatriotas por explotarles, obtendrán inmediatamente los papeles para ser legales dentro del país. Pueden observarse claras diferencias entre un país y otro en su manera de hacer política. El modelo francés premia al chivato pero combate la ilegalidad y el fraude, como debería hacer cualquier estado.
La bajada de pantalones de Zapatero ante el número dos del Vaticano, de visita privada en España, no tiene desperdicio. Plantó a las izquierdas ayer y a los ciudadanos que esperaban una respuesta en la Ley de Plazos del Aborto, para acudir a misa. Pero ya se sabe que en misa y repicando no se puede estar. Mientras cenamos, a la luz de media luna, el descontento reina en Moncloa y entre los votantes de izquierdas. La jugada de guante blanco con la diplomacia vaticana (más sabe el diablo por viejo que por diablo) no ha ido bien. Antes de marcharse, Tarcisio Bertone, ha tirado de las orejas al ejecutivo por temas como la asignatura EpC, el matrimonio homosexual y la ley de plazos del aborto. Ha cerrado filas con la Conferencia Episcopal por la que había sido invitado a nuestro país y ha dejado claro que Iglesia sólo hay una y a Zapatero lo encontró en la calle.
Con Merkel las cosas no son iguales. Llamó al orden a Su Santidad en medio de un revuelo y casi lo despluma de un manotazo. Y el Papa se hizo falible ipso facto por el poder o los ovarios de la cancillera.
Descontentos, muchos pensamos que este gobierno no tiene solución... pero los hay peores.
Hasta mañana literatos visionarios de opresiones nuevas. Hasta mañana despistada izquierda con tendencia derechista. Hasta mañana plantados por Zapatero. Hasta mañana J.

sábado, 29 de noviembre de 2008

A pedir a la puerta de la Iglesia

Vengo observando desde no hace poco tiempo que los pobres de solemnindad, los pobres de entre los pobres que bautizó Teresa de Calcuta, ya no reclaman caridad crisitiana a las puertas de las iglesias (todo un clásico) sino que tiran de la saya pagana a la salida de los Mercadona. El atemporal libro El Lazarillo de Tormes, que recomiendo encarecidamente a mis alumnos siempre que tengo oportunidad, nos mostró la brillantez de la picaresca de quienes se ven en la puta calle pasando frío y hambre. Los pobres de entre los pobres, los sintecho, los desheredados de la tierra conocen a la perfección los movimientos de la sociedad a la que reclaman la subsistencia. Estudian sus pasos y costumbres porque observan el mundo desde primera hora de la mañana hasta el último rayo de sol. La calle es la pizarra donde leen los renglones de sus vidas. Toman como suya la ciencia de la observancia de los antiguos filósofos griegos. De este modo son los más aptos para hacer un retrato veraz de los que desfilamos ante sus apagados ojos.
Algunos estarán pensando que me olvido de que estas personas suelen ser polienganchados que necesitan litros de vino, chutes de heroína u otras sustancias para soportar la vida. Soy consciente de esa realidad pero aún en esas condiciones se puede retratar el mundo con lente limpia si la conciencia es trasnparente.
En cualquier caso no quiero ir por esos derroteros. La cuestión es que los mendigos ya no mendigan nuestros céntimos a la entrada de las iglesias sino en emplazamientos de más tránsito, más concurridos. La misa diaria ya no es rentable y eso es un secreto a voces. No lo es para extender la mano del que pide ni tampoco para la institución que mantiene sus ritos vivos a base de respiración asistida. El gesto de partir el pan ya no le renta a nadie por diferentes motivos.
Los curas ponen más empeño en cualquier otra actividad parroquial de proyección social conscientes de que es ahí donde se ganan almas. Los obispos se afanan en acudir a conciertos sectarios para controlar que cada nota ocupe su lugar en el pentagrama del engaño. El Obispo de Roma viaja por el mundo adoctrinando a multitudes que oyen pero no escuchan la palabra que saben adulterada.
En medio de este paisaje, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española ha aprovechado hoy los tiempos de crisis para sumarse al ejercicio de pedir. Ha pedido a los españoles más sensibiliadad y conciencia con la Iglesia tan necesitada en estos momentos en que hay más casos que socorrer. Ha pedido más contribución para sostener la labor social de los católicos, apartado que siempre he elogiado de esta institución. El problema es otro. No puedo quitarme de la cabeza cuánto de mi moneda al pobre de la puerta de Mercadona se va para el siguiente cartón de vino quema-venas y cuánto de mi cruz en la casilla de Hacienda se convertirá en tela de las pancartas que antoje a sus monseñores lucir proximamente por la plaza de Colón. O peor aún, qué proporción de mi euro surcaría los vientos españoles a modo de veneno radiofónico mañanero contribuyendo así a apagar un fuego con gasolina.
Visto lo visto prefiero seguir el primero de los principios de una economía saneada: no dar un pescado a nadie (menos si no lo tengo) y enseñar a utilizar la caña para que se lo pesquen ellos.
A los obispos les digo aquello de... ¡a pedir a la puerta de la iglesia! ya veríamos como se morían de hambre. Sobre todo si por su puerta pasaran madres solteras, mujeres que abortaron un día, homosexuales que se creen hijos de Dios, divorciados paseando a sus hijos en régimen de visitas...
Hasta el lunes almas compradoras de eternidad. Hasta el lunes futuros infiernos míos. Hasta el lunes J.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Las siete diferencias

Cuando era pequeño me pasaba las horas muertas jungando a aquello de buscar las diferencias entre dos ilustraciones. Con el tiempo aprendí que no era del todo mala la costumbre de gestionar así mi ocio, pues esa actividad servía para agudizar los sentidos y focalizar la atención en aquello que vemos.
Cambiemos las viñetas de ayer (casi siempre de perritos con gorro y bufanda de lunares, cosa que nunca entendí) por dos rostros de primera línea de actualidad: Obama y Zapatero.
Un periodista dos veces ganador del Pulitzer sostiene en un artículo publicado este fin de semana en The Washington Post que hay claras similitudes entre los dos líderes, incluso en el terrreno personal. Sería nuestro Presidente del Gobierno un aliado interesante para el nuevo gobierno estadounidense al igual que Tony Blair lo fuera de las administraciones de Clinton y Bush.
Empecemos a jugar al juego de las diferencias, a ese que adiestra la atención y dejemos a un lado las semejanzas del tipo de que ambos son delgados, a ambos les gusta el baloncesto y son padres de dos hijas. Eso para el ganador del Pulitzer parecen ser argumentos suficientes para un futuro casamiento pero, como de elucubrar se trata, elucubremos en el sentido opuesto. Dicho de otro modo éstas son las bases que sostengo para admitir un flirteo inicial entre ambos mandatarios que quedará en nada en un suspiro. De noviazgo ni hablemos y de bodorrio ni se me pasa por la cabeza.
Primera diferencia: Zapatero es socialista. Proviene de un partido que desde sus inicios luchó para poner fin a la diferencia de clases y tiene en sus siglas la "o" de obrero. Poco le queda de obrero pero su esencia parte de ahí. La ilusión de pensar que Obama se acerca ni de lejos a estos postulados (no representados en el arco político americano) es eso, una ilusión con gran carga de ingenuidad.
Segunda diferencia: a Obama le precede una etapa nefasta de derechismo rancio y él seguirá en el derechismo a su forma. Zapatero contradijo la tendencia en España y la moda de Europa cuando llegó al poder. En medio de un bosque caducifolio, Zapatero brotó con hoja perenne.
Tercera diferencia: América nunca aprobaría leyes sociales como las del matrimonio homosexual, el divorcio express o la eutanasia pasiva. Nos guste más o nos guste menos, la cuna de la democracia aún está lejos siquiera de estos debates. Obama será mirado con lupa por numerosas iglesias que tienen raíces por todo el país. Salirse del tiesto podría costarle carísimo.
Cuarta diferencia: casi expresada en la tercera y contenida en ella. La religión cuenta con un peso específico en aquel país. El divorcio auténtico iglesia-estado en EEUU está todavía por venir. Nos veneden una separación teórica pero en la práctica no es así cuando los políticos se sitúan a la derecha del padre. Recordemos que a Bush le hablaba Dios, el mismo Dios cuyo nombre viene impreso en el dólar.
Quinta diferencia: América se debe al desarrollo industrial que impulsó y mantuvo el capitalismo. Por esa razón, así de sencillo, Obama regalará titulares a la prensa internacional de cierto espíritu ecologista pero siempre estará cautivo por un sistema basado en producir y producir para seguir manteniendo el primer puesto de potencia mundial. Zapatero trabajará (si es listo y valiente) en reconvertir el sistema productivo español en la ruina por el momento. Hará más en la lucha contra el cambio climático porque podrá hacerlo, sencillamente. Sus medidas serán de infinita menor repercusión para la solución al problema real.
Sexta direfencia: la lengua. Dos lenguas además que se oponen, que rivalizan por conquistar el mundo. Con la de Cervantes iremos paseando por donde nos dejen, ahora que aún está de moda. La de Shakespeare intentará imponerse frente al chino mandarín que despunta con amenazante fuerza como su país de procedencia. Nunca dos genios fueron amigos y ninguna estructura soporta el bicefalismo, la lingüística tampoco. Para que a Zapatero le sonrían las estadísticas de número de hablantes hispanos tendrá que seguir dando codazos al mundo angloparlante de Obama.
Séptima diferencia: Obama es un gran orador, Zapatero no conoce ni la lengua de los negocios. Un tono cansino, repetitivo y monótono con interminables circunloquios es la forma en la que se expresa nuestro Presidente. Los asesores de Obama saben más de hacer discursos que los del PSOE que aún están en el balbuceo. Gusta escuchar a Obama y cansa cruzarse con los discursos de Zapatero.
¡Me encanta esto de las diferencias! Veo una más, ésta de enjundia: el presidente electo no va a sentir el placer de tener a la COPE resoplando en su nuca desde las seis de la mañana. La imbecilidad sofisticada intelectualoide de los muñecos de la Conferencia Episcopal sólo la sufre ZP. Bueno y algunos otros masocas que siguen estas ondas para conocer mejor al enemigo.
Ahora que lo pienso, con esta oposición ¿cómo va a aprender Zapatero a argumentar mejor?
Hasta mañana amigos de las diferencias. Hasta mañana periodistas casamenteros. Hasta mañana J.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Quien ríe el último ríe mejor

Muy sucia debieran notar sus conciencias aquellos que se ríen del dolor ajeno. No es la primera vez que el Grupo Risa nos propone un tema pseudohumorístico que no nos hace ni pizca de gracia. Bajo ese nombre pretenden esconderse los obispos españoles mientras dan coces como burros salvajes a todos los que no piensan como ellos. Pero vayamos a eso de la reincidencia. El grupo con pretensiones humorísticas y caricatura del sello mediático de Polanco ya se burló en 2005 de los inmigrantes subsaharianos que intentaban atravesar las vallas que los separan de un futuro esperanzador. Trataron tan delicado tema como si de una competición de salto de altura se tratara donde los tiroteos policiales eran el "pistoletazo de salida" de la competición.
Ahora los ideólogos risueños de la COPE han dado un paso más, si cabe, en honor a su originalidad y aseguran que Garzón encontrará "viva o muerta a la madre de Marco la cual habrá sido probablemente víctima de la dictadura de Augusto Pinochet". Como pueden apreciar la cosa pinta fea. Hace tres pueblos o cuatro los obispos perdieron el control sobre sus palabras creyendo que todo vale en clave humorística. Se mofan de un juez al que llaman paranoico por su entrega a desenterrar la historia y con ella la huella de sus cadáveres. Pero la chanza suele ser de buen gusto cuando se mantienen los márgenes de respeto al caricaturizado o la contemplación suficiente ante el tema a abordar y éste no es el caso. Jugando con el dolor de miles de familias que ven en este momento la posibilidad de aplacar su desasosiego al tener noticias certeras del paradero de sus seres queridos, consiguen desencantar a muchos y que otros reafirmen sus posiciones contrarias a la Iglesia. No diremos aquí nada del papel que jugó esta institución amiga de Franco durante la dictadura. Tampoco se me pasará por la cabeza hurgar en la herida de las opiniones que mantienen los actuales líderes del PP contrarias a la retirada de símbolos franquistas de nuestros pueblos ni abundaremos en lo que irrita a muchos en la derecha española el revisionismo europeo de los cuarenta años de nuestra dictadura. No quiero mirar hacia esos lugares porque estoy seguro de que sería perjudicial para la buena convivencia en nuestro entorno social. Dejémoslo en que cuando consigo entender las declaraciones ambiguas de Fraga me invade una incomprensión profunda el alma (cuasi-alma porque soy de izquierdas) que consultaré con mi psicoanalista en la próxima visita.
Ya hemos visto en los juzgados al presentador estrella de la COPE por insultar a esos de la derecha que a él no le congratulan. Ese escarmiento no parece suficiente a sus jefes, los obispos que, conscientes de que ellos no pueden recurrir al negocio de los anuncios de las señoras que ofrecen sus servicios a cambio de dinero, intentan recurrir al ruido para aumentar las audiencias y engrosar la caja. Ruido y polémica suelen ir bastante unidas en eso de los medios de comunicación, pero conviene saber que no son lo mismo. No estaría nada mal que, mientras los ventrilocuos de alzacuellos deciden si exprimen un poco más a su títere o no, Jiménez Losantos se matriculara en los cursos de la escuela de periodismo de EL PAÍS y, de paso invitara a su amiga Espe para que le enseñen a respetar el turno de palabra en las conversaciones. Al fin y al cabo Gabilondo también empezó en la COPE.
Como ejemplo del buen humor que se gastan los de la SER valga la carcajada a tres (Izaguirre, Nierga y Narbona) al escuchar las chorradas que ha dicho Aznar esta mañana dudando sobre el cambio climático... Como ven motivos para reir y llorar no nos faltan. ¡A gusto del consumidor!
Hasta mañana escandalosos de las ondas. Hasta mañana marionetas del ruido. Hasta mañana expresidentes metidos a payasos. Hasta mañana amantes de la risoterapia. Hasta mañana J.

viernes, 17 de octubre de 2008

En un país de hipócritas

Tengo ganas de ver la entrevista de Iñaki Gabilondo esta noche en Noticias Cuatro a los padres de Javier, el niño que nos ha devuelto la esperanza. Javier ha venido a curar a su hermano de una anemia congénita muy grave pero, para que el milagro ocurra, la ciencia ha tenido que intervenir en el curso de los acontecimientos y seleccionar los embriones libres de anomalías que dieran lugar a un nuevo ser sanador o "niño medicamento". Volviendo a mi interés inicial, he de confesar que el avance me produce una gran alegría porque revoluciona de nuevo el ámbito de la biología y la medicina. Los sesudos investigadores que pasan sus vidas rodeados de probetas, buretas y matraces aforados parecen permanecer siempre ajenos a las polémicas del mundo real donde tienen impacto los hallazgos de laboratorio. Tiene mucho que aprender del colectivo científico la Conferencia Episcopal Española que, como bien saben, menos en las iglesias con sus feligreses más necesitados o en las catedrales limpiando murillos está en cualquier parte. Hoy se ha hecho un hueco a codazos en medio de la noticia, como suele ser su estilo, por medio de una misiva radical en la que condena este avance por motivos éticos. Denuncia que "se haya silenciado el hecho dramático de la eliminación de los embriones enfermos y eventualmente aquellos que, estando sanos, no eran compatibles geneticamente". De nuevo, banquete de hipocresía por todo lo alto de los purpurados que rigen el destino de nuestra iglesia.
Viendo las imágenes de una familia feliz en medio del milagro que le ha regalado la ciencia, se me hace difícil entender las duras palabras de esta cúpula terca y miope que dice erigirse en honor a la verdad. Pero era verdad la tesis de Galileo y, por eso, el pensamiento ilustrado tomó su torturta como paradigma del comportamiento de la Iglesia frente a la ciencia. Sabemos que aquellos torturadores del pasado hoy hablan por micrófonos y acuden a fiestas privadas de políticos del más alto nivel. Poco atienden, sin embargo, a los problemas internos de una casa desvencijada con las sillas vacías y el brasero a medio prender.
Juan Pablo II, dicen los que le conocieron, se preocupó por revisar la historia de la triste equivocación que cometió su Iglesia con Galieo (haciendo de juez Garzón por eso del revisionismo) y llegó a la conclusión de que el científico no fue quemado en la hoguera, sino privado de libertad y recuído en casa. Se le condenó sólo a formalem carcerem pero murió en su casa y no pasto de las llamas como los ilustrados hicieron creer. La Iglesia lo sabe bien: el mayor daño que se le puede causar a un ser humano no es el daño físico. Es el daño moral derivado de la estrangulación de la inteligencia y el alma la que mata con más saña. Hoy que los tiempos han cambiado la Iglesia vuelve a censurar sin medida a los que están más cerca de la verdad. Surge de nuevo el conflicto cuando los científicos quieren hablar y sus palabras no concuerdan con los versos mal traducidos de un libro de hace dos mil años. Y para que todo vaya bien y no se despierte el espíritu belicoso con el que han escrito su historia, los cientíticos tienen que callar, los homosexuales tienen que curarse, los jóvenes practicar sólo el beso y la caricia antes del altar y la SER despedir a Francino. De todos modos los hombres de iglesia nos programaron tan bien que me espero lo peor. No lo digo porque logren callar a Francino ni porque peligre la pasión entre los jóvenes, no. Lo digo porque después del rapapolvo de los obispos no me extrañaría que Javier, nuestro protagonista de hoy, fuera bautizado por sus padres en la parroquia de su barrio. ¡Menos mal que allí no hablan mal de Bernat Soria ni de Francino! Hasta el lunes esperanzados hijos de la ciencia. Hasta el lunes luces del saber. Hasta el lunes enemigos de la ignorancia. Hasta el lunes J.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Como ellos nos digan

Ya tenía ganas de dedicar un artículo completo al asunto de la polémica (por conveniencia de algunos) de la asignatura Educación para la Ciudadanía. Y como tenía ganas, hoy me voy a explayar. No nos ha de extrañar que los obispos españoles y su jefe en Roma estén acechantes a los contenidos de esta materia después de lo vivido en los últimos cuatro años en nuestro suelo. En todas las hemerotecas leemos un sinfín de declaraciones en contra de los avances sociales que se han producido ampliando derechos a los ciudadanos. Pasado ya el momento de las fotos y las pancartas (no estoy muy seguro de que hayan pasado ya esos tiempos) tocan ahora las impertinencias y las objeciones. Los mismos de antes, sí. Los mismos obispos que paseaban su alzacuellos por los platós de televisión rodeados de sus feligreses ejemplares mostrando sus ejemplares familias, son los mismos que boicotean hoy la asignatura. Los mismos foros de "familias con pedigree" que acudían a Colón con el bocata de choped son los que hoy animan a la rebelión y a la objeción de otros padres. Los mismos catequistas y maestros elegidos a dedo en los centros concertados, son los nuevos héroes para el Gobierno de la Comunidad Valenciana y su conseller de educación. Los mismos periodistas de raya a un lado y gomina efecto mojado son los que siguen envenenando las ondas con insultos, estereotipos, falsedades, topicazos, machismo, intransigencia y doble moral. Una amiga resuelve en una frase la estampa de esta triste España de la intolerancia: "estos son de izquierdas de cintura para abajo y de derechas de cintura para arriba". Dedicado a ti, prudente mujer de ex alcalde socialista en tierra enemiga.
Los de la doble moral y la peña de banderas preconstitucionales (¡cuánta pluma tienen las águilas de estas telas!) la siguen liando, en definitiva. Esta semana nos dicen que no ven mal la asignatura pero que así no la quieren. Que esta materia no se puede convertir en "formadora estatal de las conciencias". ¡Pero si la formadora estatal de las conciencias es la doctrina católica! No hay un sarao (funerales de estado incluídos) donde no se nos predique y se nos adoctrine. No hay un solo barrio en toda España donde no aniden los discursos con pestucillo homófobo pagado por todos los bolsillos. No hay ni una sola homilía en la que se nos deje en paz a los que no comulgamos con ruedas de molino. Ahí está el quid de la cuestión. Mientras "Bonetes, catequistas and company" se manifiestan contra derechos humanos y constitucionales de muchos de nosotros las iglesias permanecen vacías. A la misma hora que el Papa se hace la foto en París rodeado de miles de jóvenes, otros celebran con un buen quiqui (preservativo incluído, claro está) que han cobrado la doble. Y siempre las iglesias vacías. De ahí que ahora la nueva modalidad de evangelización-adoctrinamiento tenga que ser en las teles, en las radios o en los periódicos, instrumentos todos del Estado de Derecho. Ésta es la rabia de los que no quieren mirar al mundo tal como es. Ésta es la frustración de los que se formaron como mandatarios en el derecho canónico y no en el seno de la política y el derecho civil.
Sabemos lo que cambiarían ellos de los manuales. Conocemos perfectamente sus intenciones porque se las hemos tenido que oír a cada paso que dábamos. El problema pasa por devolver al seol a los homosexuales, a las madres solteras, a las que deciden abortar libremente, a los que desean dejar de sufrir cuando la medicina les desahucia, a los que apuestan por las investigaciones científicas para el esclarecimiento de los tópicos venenosos, a los que practican sexo con cabeza... Con una lista así, a la Conferencia Episcopal Española sólo le queda rezar mucho por las almas de los descarriados y por que esas almas no levanten un día su voz y la hagan oír como nosotros escuchamos la de ellos. Si todos abriéramos un libro de esta asignatura y viéramos que de lo que allí se habla es de RESPETO, luego no nos tendríamos que sentir avergonzados cuando insultan a un homosexual, pegan a un inmigrante o asesinan a una mujer. Pero mientras se libre esta batalla por abir o cerrar el libro, todos deberíamos sentir mucha vergüenza. Recordemos para el final aquella frase de nuestras abuelas que va tan bien al caso: "quien no conoce la educación, no concoce la vergüenza". Hasta mañana, guerreros infatigables de uno y otro lado. Hasta mañana, intolerantes que predican la tolerancia. Hasta mañana padres con educación y vergüenza. Hasta mañana J.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Nada es lo que parece

De nuevo los togados son noticia y no precisamente sin carga de polémica. Lo que está pasando entre bambalinas no tiene desperdicio. Tocaba la renovación del CGPJ y la mayoría conservadora, antes de recoger sus bártulos, se encargó de dar un portazo para desairar al Gobierno. Me estoy refiriendo a la retirada de la sanción a la jueza de Dènia de trescientos cinco euros por negarse a casar a homosexuales extranjeros. Lo de la jueza más que tener algo de enjundia pertenece al mundo de la estética y la cosmética (pero jode) que tanto gusta a algunos jueces del glamour nacional. La tristemente célebre Laura Alabau no ha debido escuchar las recientes declaraciones de la jefa del gobierno madrileño que ha dicho que: "lo más importante es que los jueces tienen que aplicar la ley. No tienen que hacer el derecho a su medida". Esto lo ha dicho Esperanza Aguirre preguntada sobre la propuesta de Zapatero para próximo presidente del citado órgano. Sólo una reflexión y zanjo el tema de la jueza. Me gustaría poder comparar la persecución que dice haber sufrido ella por parte del aparato propagandístico del Gobierno con la de miles de homosexuales en España y fuera de ella. Me gustaría, ya lo creo que sí, pero no puedo. Las unidades comparadas plantean enormes diferencias entre ellas. (Espacio destinado a la reflexión personal del lector).
Lo de enjundia de verdad viene ahora. A cara descubierta y sin maquillajes, el Presidente del Gobierno ha propuesto un candidato de misa diaria para presidir el CGPJ. Algunas asociaciones de jueces de carácter progresista, los medios afines y no pocos ciudadanos nos hemos quedado petrificados al conocer la noticia. Si las cuentas me cuadran, y todo apunta a que me van a cuadrar, Carlos Dívar será el próximo que ocupe la silla de la presidencia de este órgano. El PP está de fiesta con barra libre incluída y cotillón. La Conferencia Episcopal debe estar frotándose las manos a estas horas (es la forma que tienen ellos de celebrar las cosas sin la barra libre y el cotillón). Todos contentos y algunos estupefactos.
No debemos pasar por alto que ha sido el mismísimo Zapatero quien ha propuesto al candidato, para algunos saltándose así hasta la Constitución. Tanto interés en que sea elegido este hombre dialogante y trabajador infatigable pero de ideología contraria a las izquierdas, levanta muchas sospechas. Por ser más ilustrativos añadiremos que al CGPJ le corresponde hacer informes preceptivos sobre leyes que aún están siendo debatidas en el seno de nuestra sociedad. Me refiero a la Ley de plazos del aborto o la Eutanasia. Yo estoy en esto con el Maestro, con Manolo Saco. La respuesta a toda esta extraña jugada es bien sencilla. Desde el PSOE dudan de que España y los españolitos quieran ser tan progresistas, tan de izquierdas. Entonces, acomodan los votos a su conveniencia (en contra de sus ideales) y así obtienen la justificación para suspender la función. Se acaban quitando de encima dos problemas si llegan a convertirse en tales pero, ¿qué pasará si al Gobierno le sale mal la jugada y España quiere ser más roja aún?. Después de todo ya pasó por el rosa y no le fue tan mal.
Hasta mañana crédulos de las primeras apariencias. Hasta mañana PSOE del tanteo. Hasta mañana cabizbajos rojos y gozosos azules. Hasta mañana ciudadanos a examen de colores. Hasta mañana J.