El Vaticano nos explicó hace unas semanas que hombres y mujeres pecamos de maneras diferentes. Un jesuita de noventa y cinco años ha profundizado, como sólo hacen los jesuitas, en esta escabrosa cuestión llegando a la conclusión tras mucho observar a pecadores/as (¡menudo morbo!) de que los varones se dejan arrastrar antes por la lujuria, la gula y la pereza y las féminas sienten debilidad por la soberbia, la envidia y la ira.
Cuando leí la noticia me quedé sorprendido por el contenido del estudio e incluso me permití mofarme de la Iglesia y sus pérdidas de tiempo en cosas como estas. Hoy me percato de lo precipitado de aquellas impresiones y me retracto públicamente de ellas. Verán porqué.
Setenta años después de que Francisco Franco fuera nombrado alcalde honorífico de la ciudad de Valencia se le ocurre al PSOE valenciano presentar una moción a la alcaldesa para la retirada del título a tan ilustre (entre los torturadores) personaje. La finalidad de este grupo en la oposición desde hace ni se sabe el tiempo era subsanar esa "anomalía democrática" y respetar el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica que obliga a los ayuntamientos a retirar las menciones conmemorativas o de exaltación de la sublevación millitar, la guerra civil y la dictadura.
Imagínense la escena que vino a continuación. La alcaldesa más fallera y petarda de toda la historia de esta ciudad, ataviada de su inseparable uniforme colorado y collar de perlas, con ademanes impropios de exalumna de colegio de monjas, agarró el micrófono y cortó de raíz el debate, tapando la boca al edil socialista al esgrimir que ella había sido puesta por el pueblo en el sillón de la alcaldía desde hacía muchos años y su interlocutor no tenía ese honor. De tal modo que el pobre socialista, muy contrariado él por la espantada de su alcaldesa, no tuvo más remedio que amenazar con ir a los tribunales si este santo ayuntamiento no cumple la ley.
Este capítulo que les cuento ahora habría pasado por mi cabeza sin pena ni gloria, sin darle la menor trascendencia a sabiendas desde el principio de que Barberá deberá cumplir la ley sea o no de su agrado. Pero gracias a las sesudas conclusiones de un jesuita y a sus noches en vela en algún recóndito laboratorio observando conductas pecaminosas y casando estadísticas, me he dado cuenta de algo que antes no sabía: Barberá, como buena mujer, peca de soberbia.
Alguien debería explicarle a esta señora (animal político dicen algunos) que el pueblo delega confianza en sus representantes para que ésta sea bien gestionada. Con el paso del tiempo el PP se ha apoltronado en Valencia y hemos podido ver cómo engordaban los culos de algunos que ahora se crecen ante la adversidad pero esa racha de buena suerte puede cambiar en cuestión de segundos. Menos mal que para cuando llegue ese momento a Barberá la habrán absuelto varias veces de todos sus pecados sus amigos los obispos, esos con los que comparte inquina contra Zapatero.
De hoy me llevo dos conclusiones para mi colección particular: nunca subestimes al pueblo ni tampoco a un jesuita. Ambos saben cosas de tu persona que quizá tú desconozcas.
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jueves, 2 de abril de 2009
miércoles, 29 de octubre de 2008
Caos y cosmos valenciano
El PP desatiende, desde hace no poco tiempo, algunas áreas prioritarias para el buen desarrollo de la ciudadanía en la Comunitat Valenciana. Ayer tuve que hacer un recorrido médico de antología para unas pruebas en mi hospital de referencia. Comencé mi periplo a las ocho de la mañana y llegué a la estación de destino a las dos del medio día. Toda una jornada laboral para hacerme una analítica de sangre, un electro y una consulta médica rutinaria. El estado de ánimo de los que esperábamos de pie en algún pasillo del complejo hospitalario cambiaba a medida que pasaban las horas. El semblante adormecido por el madrugón se tornó en uno disgustado en mis compañeros de viaje, algunos en ayunas durante más de tres horas.
En no pocos corrillos se podían escuchar quejas contra la gestión de la sanidad de los responsables políticos valencianos pero siempre había una contrarréplica en defensa de la alcaldesa más populista de la historia española. Yo tengo la teoría de que mientras la gente siga tan cegada dejándose embaucar por los populares con su tirón fallero y similares glorias festivas patrimonio del pueblo, la cosa no cambiará. Hace pocos días Rita Barberá se rodeó de pompa y boato como es costumbre en ella para llamar por teléfono a sus falleras del año. La alegría de las familias que confirmaron la noticia de que sus hijas serían la imagen viva de la fiesta ante el mundo, contrasta con la desesperación por la que atravesiesan los rectores de la Universidad de Valencia. Éstos dicen que la situación económica es insostenible fruto de la deuda que tiene la Generalitat con dicha institución. El rector afirma que la situación será absolutamente insoportable para las cinco universidades públicas de nuestro territorio. Todo esto lo pueden ver en la página web de la propia universiadad pero aquí les dejo un enlace más breve para que hagan picoteo.
Otra voz de alarma grita desesperadamente hoy. Nos referimos al estudio que ha realizado la firma de recursos humanos Adecco en la Comunitat. En nuestro suelo faltan mil doscientos médicos en total. De ellos se estima que aproximadamente hacen falta unos novecientos generalistas y unos trescientos especialistas. Sumen, resten y verán como las cuentas cuadran. Los médicos que buscamos todos desesperadamente sencillamente no están en España ni tampoco aquí en casa. Se fueron a lugares donde estaban mucho mejor pagados y gozaban de más prestigio y reconocimiento social. Me pregunto si tendrá algo que ver lo que les estoy contando con mi espera de ayer ante las puertas de la consulta médica.
Resumiendo: los políticos conservadores de la Comunitat Valenciana han aprendido mucho de la filosofía griega que les enseñaron sus profesores de pago en los años mozos. Tenemos mucho caos, mucho desmadre y la casa desatendida. Eso se combate con una buena dosis de cosmos: exaltación fallera, inauguración de palacios, puentes y jardines que no se pueden regar sin el agua de los manchegos. Pero mientras se perpetúe la política de inauguración de fachadas seguirá siendo un infierno ir al médico de su ambulatorio o que a su hijo le den una enseñanza de calidad en el instituto de su barrio. ¿Acaso eso le importa a alguien? ¡Que sigan sonando los pasodobles de antaño! Camps, Rita y los suyos saben que, ante el caos, ésa es la mejor medicina. Yo siempre he preferido a Bach porque concibe el mundo como un lugar armónico en el que el hombre está a salvo. Así me quito tanta caspa de encima. Lo que probablemente no sospechen los populares es que cada vez somos más los concienciados del caos y menos los que participamos de su falso cosmos.
Hasta mañana valencianos indefensos. Hasta mañana rectores en la ruina. Hasta mañana médicos emigrantes. Hasta mañana J.
En no pocos corrillos se podían escuchar quejas contra la gestión de la sanidad de los responsables políticos valencianos pero siempre había una contrarréplica en defensa de la alcaldesa más populista de la historia española. Yo tengo la teoría de que mientras la gente siga tan cegada dejándose embaucar por los populares con su tirón fallero y similares glorias festivas patrimonio del pueblo, la cosa no cambiará. Hace pocos días Rita Barberá se rodeó de pompa y boato como es costumbre en ella para llamar por teléfono a sus falleras del año. La alegría de las familias que confirmaron la noticia de que sus hijas serían la imagen viva de la fiesta ante el mundo, contrasta con la desesperación por la que atravesiesan los rectores de la Universidad de Valencia. Éstos dicen que la situación económica es insostenible fruto de la deuda que tiene la Generalitat con dicha institución. El rector afirma que la situación será absolutamente insoportable para las cinco universidades públicas de nuestro territorio. Todo esto lo pueden ver en la página web de la propia universiadad pero aquí les dejo un enlace más breve para que hagan picoteo.
Otra voz de alarma grita desesperadamente hoy. Nos referimos al estudio que ha realizado la firma de recursos humanos Adecco en la Comunitat. En nuestro suelo faltan mil doscientos médicos en total. De ellos se estima que aproximadamente hacen falta unos novecientos generalistas y unos trescientos especialistas. Sumen, resten y verán como las cuentas cuadran. Los médicos que buscamos todos desesperadamente sencillamente no están en España ni tampoco aquí en casa. Se fueron a lugares donde estaban mucho mejor pagados y gozaban de más prestigio y reconocimiento social. Me pregunto si tendrá algo que ver lo que les estoy contando con mi espera de ayer ante las puertas de la consulta médica.
Resumiendo: los políticos conservadores de la Comunitat Valenciana han aprendido mucho de la filosofía griega que les enseñaron sus profesores de pago en los años mozos. Tenemos mucho caos, mucho desmadre y la casa desatendida. Eso se combate con una buena dosis de cosmos: exaltación fallera, inauguración de palacios, puentes y jardines que no se pueden regar sin el agua de los manchegos. Pero mientras se perpetúe la política de inauguración de fachadas seguirá siendo un infierno ir al médico de su ambulatorio o que a su hijo le den una enseñanza de calidad en el instituto de su barrio. ¿Acaso eso le importa a alguien? ¡Que sigan sonando los pasodobles de antaño! Camps, Rita y los suyos saben que, ante el caos, ésa es la mejor medicina. Yo siempre he preferido a Bach porque concibe el mundo como un lugar armónico en el que el hombre está a salvo. Así me quito tanta caspa de encima. Lo que probablemente no sospechen los populares es que cada vez somos más los concienciados del caos y menos los que participamos de su falso cosmos.
Hasta mañana valencianos indefensos. Hasta mañana rectores en la ruina. Hasta mañana médicos emigrantes. Hasta mañana J.
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miércoles, 8 de octubre de 2008
Favor con favor se paga
Leo en la prensa digital que por fin ha culminado el proceso de adopción del Cardenal García- Gasco por parte del Gobierno municipal valenciano. Es de todos conocido el dicho de "favor con favor se paga" y la cadena de favores para engrosar el currículum de tan ilustre personaje ha sido tan destacable que merece la pena revisarla. El consistorio-jurado explica que los méritos del toledano pasan por ser un gran apasionado de los temas valencianos, como la semana santa marinera. Destacan también que fue el "verdadero artífice" de la visita del Papa en el V Encuentro Mundial de las Familias. No se olvidan en el equipo de Barberá de su participación en la creación de la Universidad Católica de Valencia. La oposición ha hecho alarde de su nombre y no ha lucido su mejor cara durante la pasada sesión plenaria. La disconformidad del grupo socialista propició que el PP se quedara solo en la votación, pero eso es pecata minuta para los conservadores, acostumbrados a hacer lo que les viene en gana en suelo valenciano. Ahora tocaba, según el protocolo, dar las gracias por los favores recibidos, haciendo honor a ese otro refrán que reza: "es de bien nacidos ser agradecidos".
El grupo popular apoltronado en Valencia ha venido utilizado recursos de dudoso gusto para perpetuar el poder. Mientras inauguraba parques y medianas con palmeras (que aún se deben), recibía al dirigente de la Iglesia Católica para, en suelo español, criticar las medidas de Zapatero que ampliaban derechos a los españoles. El Encuentro de las Familias se convirtió en un ataque poco soterrado y barato en costes contra la aprobación del matrimonio homosexual. Aún recuerdo como gritaban maricón a Zapatero en aquellos días los del "kit vaticano de primera necesidad" mientras Rita salía a recibir a Su Santidad. Nuestro Hijo Adoptivo jugó tan bien sus cartas que poco después sería nombrado cardenal por el mismo Benedicto XVI. El Papa, aunque infalible, también necesita contactos para extender sus tentáculos. Y eso es precisamente lo que valoran los populares de García-Gasco, que Valencia vuelva a ser sede cardenalicia después de ochenta y cuantro años.
No debemos engañarnos. Lo que realmente premian los conservadores valencianos en este hombre de letras es su política de guante blanco, sus buenos contactos en altas esferas y su agenda particular siempre presta a ayudar a una alcaldesa en apuros si fallara la pancarta. Los socialistas, que conocen como se las gasta su purpurado contrincante, están de luto por el fallo de este premio. Tienen la sensación de vivir en el mundo al revés cuando se acuerdan de que el laureado es el mismo que criticó la política antiterrorista del Gobierno durante la tregua y señaló a los fieles que votaran en "defensa de la familia" antes de las elecciones. Una lección queda para la posteridad: mientras los socialistas se debilitaban apedreándose entre familias, otros se daban la mano para subir escalones más altos. Pero en el Antiguo Testamento se nos recuerda el castigo a los hombres que, construyendo una torre, quisieron llegar hasta Dios. El peligro de subir tan alto es bien claro, la caída puede ser mortal. Por ahora ya está pagada la mano de obra para construir la torre.
Hasta mañana santos varones y beatas damas. Hasta mañana enemigos del favoritismo. Hasta mañana Iglesia en celebración. Hasta mañana confundida oposición. Hasta mañana J.
El grupo popular apoltronado en Valencia ha venido utilizado recursos de dudoso gusto para perpetuar el poder. Mientras inauguraba parques y medianas con palmeras (que aún se deben), recibía al dirigente de la Iglesia Católica para, en suelo español, criticar las medidas de Zapatero que ampliaban derechos a los españoles. El Encuentro de las Familias se convirtió en un ataque poco soterrado y barato en costes contra la aprobación del matrimonio homosexual. Aún recuerdo como gritaban maricón a Zapatero en aquellos días los del "kit vaticano de primera necesidad" mientras Rita salía a recibir a Su Santidad. Nuestro Hijo Adoptivo jugó tan bien sus cartas que poco después sería nombrado cardenal por el mismo Benedicto XVI. El Papa, aunque infalible, también necesita contactos para extender sus tentáculos. Y eso es precisamente lo que valoran los populares de García-Gasco, que Valencia vuelva a ser sede cardenalicia después de ochenta y cuantro años.
No debemos engañarnos. Lo que realmente premian los conservadores valencianos en este hombre de letras es su política de guante blanco, sus buenos contactos en altas esferas y su agenda particular siempre presta a ayudar a una alcaldesa en apuros si fallara la pancarta. Los socialistas, que conocen como se las gasta su purpurado contrincante, están de luto por el fallo de este premio. Tienen la sensación de vivir en el mundo al revés cuando se acuerdan de que el laureado es el mismo que criticó la política antiterrorista del Gobierno durante la tregua y señaló a los fieles que votaran en "defensa de la familia" antes de las elecciones. Una lección queda para la posteridad: mientras los socialistas se debilitaban apedreándose entre familias, otros se daban la mano para subir escalones más altos. Pero en el Antiguo Testamento se nos recuerda el castigo a los hombres que, construyendo una torre, quisieron llegar hasta Dios. El peligro de subir tan alto es bien claro, la caída puede ser mortal. Por ahora ya está pagada la mano de obra para construir la torre.
Hasta mañana santos varones y beatas damas. Hasta mañana enemigos del favoritismo. Hasta mañana Iglesia en celebración. Hasta mañana confundida oposición. Hasta mañana J.
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