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martes, 9 de junio de 2009

Cosas de la democracia

"La derecha ha ganado las elecciones en Europa. El PP no ha perdido los comicios en España. El miedo se impone a la razón en el nuevo período que se abre".
Éste podría ser un resumen de lo acontecido el fin de semana pasado en el que urnas y recuentos han sido motivo de ilusión para unos y de frustración para otros. Nada nuevo bajo el sol. Para analizar el conjunto de los resultados hagamos una pormenorización de los hechos.
El PP no ha perdido los comicios en España. Obsérvese que no los ha ganado, sencillamente no los ha perdido. Los resultados obtenidos no han sido para tirar cohetes, como bien saben en la calle Génova, pero la situación era tan desesperada en este partido que cualquier signo positivo se había de sobredimensionar. Es el momento del asalto, han pensado los líderes populares: ahora o nunca. Porque la hoja de expediente de Rajoy como ganador de elecciones estaba por estrenar; porque los escándalos de corrupción dentro del partido abultan cada día más; porque el liderazgo de Mariano siempre ha estado en entredicho y por muchas cosas más, al PP se le ha aparecido la virgen con la crisis. Que me disculpe la directora de La tarde con Cristina de la emisora de los obispos por la blasfemia (ella es muy combativa en este aspecto), pero ha sido así.
La derecha española llevaba años agazapada esperando un momento de debilidad. Un momento como el presente en el que el paro sube y sube como la espuma y es irrefrenable la tendencia. Un contexto de desilusión en el que muchas familias se encuentran con platos únicos en la mesa o menú de comedor de caridad.
Que no se confundan en este partido por el bien de todo el país. No ha existido el voto de castigo masivo contra Zapatero y más bien se ha tratado de un toque de atención justificado por el desgaste de la crisis. Hoy ha dicho Fraga (ese hombre-holograma que anda por ahí suelto como recién salido de un bestiario medieval) que plantear una moción de censura sería un suicidio para Rajoy y los suyos. Yo me pregunto... ¿quiénes son los suyos?, ¿qué Partido Popular no ha perdido las elecciones, el de Rajoy y Cospedal o el de Aznar y Mayor Oreja?
Un par de flecos más por cortar. Lo acontecido en Valencia y Madrid, donde proliferan a sus anchas los presuntos delitos de corrupción, se llama corporativismo, cierre de filas. La derecha siempre se moviliza ante una llamada de auxilio. Suena el cuerno y empieza la danza de incondicionales acudiendo en peregrinación a votar. Mucho tiene que aprender de ella la izquierda española que no tuvo compasión con González y lo mandó a su casa a criar bonsáis cuando le salpicó el escándalo. Recuerden que la fórmula de votar tras ir a misa es la ideal. Es el plan perfecto para un domingo electoral: primero te envenenan con un tripi y después alucinas en colores.
La derecha ha ganado las elecciones en Europa. Sin fisuras ni posibles interpretaciones. Ni las políticas de Sarkozy, ni las de Merkel, ni las del polaco Donald Tusk, ni mucho menos las de Berlusconi son de mi agrado. La población europea ha hablado en las urnas pero eso es mucho decir. Algunos pensamos que ha balbuceado o enmudecido ante el panorama desolador de un viejo continente en creación que aún ve cercanos los fantasmas del hambre de otros tiempos.
Ha ganado el miedo a lo diferente, la exclusión y el racismo. Ha ganado el mensaje xenófobo que resaltaba la presencia de los inmigrantes entre nosotros como un peligro y no como una oportunidad. Y se ha premiado el escándalo y la corrupción de los que se pavonean a estas horas mostrando sus "triunfos" carentes de toda moral. Han ganado los de la moral, la única, válida y auténtica moral. Se pone en peligro así el derecho de muchos hombres y mujeres a llevar una vida digna acorde a su condición. Merman las libertades en nuestro suelo porque ahora el trabajador es más currante y el empresario más príncipe que antes. Se excluye lo diferente, lo que nos hace realmente ricos en sociedad. Los sociólogos se preguntan qué ha llevado a estos resultados en medio de una crisis con el cuño de la derecha. Algunos pensadores ya han dado con la otra piedra angular que faltaba. Las aturdidas sociedades posmodernas que poco saben de nada, tienen la firme convicción, no obstante, de que la derecha es capaz de gestionar mejor la economía que la izquierda. Ésta es la prueba inequívoca de que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces en la misma piedra. Los adoradores del altar de la doble moral ya se frotan las manos en Europa. Mis más sinceras felicitaciones a los ganadores. Una advertencia de la que han de tomar buena nota: en los tiempos presentes, los acontecimientos cambian a una velocidad de vértigo. Nada hay que la calle no pueda enmendar, ni siquiera los errores cometidos en las urnas. Quizá este segundo tropiezo sirva para que espabilemos y salgamos del letargo. Hace tiempo que llegó la primavera. Dicen que tras el verano todo empeorará. Por el camino que vamos a más de cuatro les pillará confesados. Mientras tanto yo prefiero sumarme a las palabras del presidente del grupo socialista en el Parlamento Europeo: "Intentaremos frenar las fuerzas incontroladas del mercado pero lo haremos desde una base menos sólida que antes". Dicho en román paladino: volvamos a las catacumbas con tal de ver medio lleno el plano. A ver si como pensaba Sancho, con la panza llena podemos pensar mejor.
Haciendo honores a la España de los ochenta en la que la televisión era todavía inocente y creativa, me despido con una frase de anuncio de los de entonces.
¡Pero qué cosas tiene la democracia!

miércoles, 22 de abril de 2009

Greguerías

Vuelve El Hombre y su abdomen duro como una tabla de planchar. Vuelve el macho ibérico por excelencia para pasear sus trofeos machistas de antaño. Vuelve la soberbia personificada que nunca abandonó del todo la escena política y nos cuenta que vuelve para dar su apoyo a Jaime Mayor Oreja en la lista del PP al Parlamento Europeo, pero yo no me lo creo. A Aznar le encanta el protagonismo. Siempre estuvo acechando a su partido para, llegado un momento de debilidad, abalanzarse sobre la presa y comerse sus entrañas. Sin miramiento. Sin más preámbulo ni etiqueta. Sin guardar las formas en la mesa, como suele ser costumbre en él.
Su esposa, aquella sacada de un club de la comedia de tercera, (célebre por sus penosas disquisiciones entre peras y manzanas) allanaba ayer el terreno a su marido al declarar que las recetas de éste para la recesión venían avaladas por la experiencia ya que su gobierno combatió el paro y acabó con la crisis cuando llegó a la Moncloa. Esas medidas a las que hacía referencia Ana Botella son bien conocidas por todos pues son las mismas que costaron una huelga general al país y la antipatía que obreros y sindicatos profesaron a Aznar por el resto de su mandato.
Lo dicho ahora por el ex-presidente no debería causarnos la menor extrañeza. Deberíamos quedarnos igual, estáticos como su enlacado flequillo siempre ajeno a cualquier ráfaga inoportuna de viento. Debería y, de hecho a algunos nos pasa, darnos lo mismo hasta el punto de limpiarnos el trasero con aquellas viejas recetas que intentan dar ahora palmaditas en el hombro a un sistema moribundo ingresado en la UCI. Un capitalismo axfisiado por la avaricia de los que nos robaron para seguir engordando sus culos y los de cinco generaciones de sus familias. Así se "marchó" El Hombre, habiendo dejado bien aposentado su trasero en primera línea de batalla para reaparecer de vez en cuando para meter cizaña y joder el ascua.
Todos sabemos lo que supone abaratar el despido, dar "facilidades al empresario para la contratación", es el eufemismo que utilizan algunos en su lugar. Hemos padecido los recortes salariales y las congelaciones de sueldo hasta quedarnos helados como el polo y el polero siempre se queda con el dinero, con nuestro dinero. Nos amenazaron con disminuir las prestaciones por desempleo porque decían que nos hacíamos cómodos al cobrarlas y no buscábamos trabajo. Pero contra todo ello nos revelamos y gritamos NO en uno de esos momentos en los que se nos subestimó como pueblo pero supimos estar a la altura de las circunstancias como país.
El recetario de Aznar vuelve a desempolvarse oportunistamente en medio de esta crisis para demostrarse ineficaz una vez más, para aumentar la crispación social contra los que abogan por él. Vuelve a amenazarnos la sombra alargada de este hombrecillo condenadamente terco y soberbio, peleado con el mundo, que mueve los hilos del PP de Rajznar. No obstante, ahora cuenta con la resistencia de los ya escarmentados de entonces, aquellos padres que han de contar a sus hijos el mal que hizo este presidente a su país y todo aquel que no se le permitió que hiciera. Aunque puede ser que esos padres vivan amnésicos o más preocupados por el mal que puede hacer Zapatero ahora y se hayan olvidado ya de gestiones pasadas que conviene tener presentes. Como maestro que soy les propongo un buen método para ejercitar la memoria: la greguería. Ahí van unos ejemplos. Anímense a componer las suyas. Verán qué divertido.
Aznar es nuestro Presidente porque vive en el ayer.
Un hombre de flequillo tieso amigo de tonsurados.
Entre sus aficiones se encuentra la de imitar el acento tejano.
Con la botella llena siempre piensa que le falta la otra mitad.
Dicen de Aznar que tiene doble personalidad, unas veces es Fraga y otras Rajoy.
Érase un hombre a un Decretazo pegado.

martes, 27 de enero de 2009

Homo Baby Boom

Bajo este título se presentó en la ciudad de Valencia un documental sobre la realidad en España de las famílias homoparentales. El sábado pasado, en algún lugar cercano al Turia, al caer la tarde, Anna Boluda (directora del documental) hacía su particular cruzada contra la intolerancia. Para ello no dudó ni un momento en plantar cara a aquellos que abrirían un cárcamo en el mismo infierno para meternos a todos dentro.
Llega hasta nosotros un documental fresco, ágil, ameno y reivindicativo. En él se retratan (como hilo conductor) las escenas cotidianas de nuestras famílias. La historia se sitúa allí donde viven niños con dos papás o dos mamás.
Aunque la asistencia fue masiva (se decidió doblar la emisión) les integraré en esta vivencia para convertirles en asistentes al evento.

Valencia. Sábado, 24 de enero de 2009.
Presentación del documental Homo Baby Boom por parte de la presidencia de GALESH.
Emisión del documental de 27 minutos.

Imágenes y narraciones emotivas que nos trasladan a la realidad de muchas parejas homosexuales en su lucha permanente para conseguir una auténtica inclusión social.
Niños felices que tocan nuestra fibra sensible al sonreír a la cámara. Papás y mamás satisfechos (aunque lloren en el alma, como decía la letra de aquella canción) mientras nos hacen partícipes de su alegría, de su motivo para vivir.
Desfile de miedos en la pasarela de la sociedad. Torpezas y dificultades que se subsanan sobre la marcha mediante el ensayo-error de los conductistas.
Se abren los toriles y aparece en el ruedo el enemigo de pelo pardo con cuernos puntiagudos: el rechazo y la discriminación de la que pueden ser objeto nuestros hijos. Y los primeros capeos. Los primeros pases de muleta. El espectáculo de la transigencia y la paciencia como himno de la fiesta nacional.
Una psicóloga, autoridad en esto de las familas que no son las del tristemente famoso Foro, cuenta a la cámara el por qué de la solidez de estos grupos humanos y sus fuertes lazos: "estos padres se lo han pensado mucho antes de dar el paso. No son padres por casualidad. Le han dado muchas vueltas a su deseo".
Los hijos de nuestros amigos (convertidos en modelos por media hora) siguen haciendo guiños a la cámara. Unos, dando sus primeros pasos sostenidos por dos recias manos masculinas convertidas en delicadas como el más fino coral para la ocasión. Otros, mostrando sus buenas formas a la mesa en mitad de un domingo festivo en el que una cámara llamada Respeto se ha colado en su salón.
Un adolescente da la cara por sus padres, aunque la tenga llena de granos por su explosión hormonal. Mira con ojos limpios y su boca es verso de evangelio hecho carne: "si alguien se mete conmigo, yo ya sé que decirles".
Siguiente desfile por la pasarela social: prejuicios temporada 2008-2009:
-torpeza supuesta de las parejas de hombres para criar a un hijo
-temor por la sexualidad futura (posible homosexualidad) de los menores
-papel aparentemente indispensable de los dos roles sexuales en toda crianza
Tenemos suerte de que la psicóloga de guardia está despejada. Ha dormido y estudiado lo suficiente para desterrar fantasmas. Nuestra cazafantasmas se llama María del Mar González. Ya es conocida en esta causa.
Acaba el documental. Aplauso rotundo.
Conocemos a Anna entre bambalinas. Sonrisas y llantos en nuestro cruce de impresiones.
Emisión del segundo pase. Lleno absoluto. Sonoro aplauso final.
Mesa redonda.
Se critican las políticas del gobierno regional. Se ensalza la figura de Zapatero. Se caricaturizan (como autodefensa) las malas intenciones de la oposición de Rajoy.
Al salir, mi marido y yo reconocemos a otros protagonistas de otros documentales que reclaman nuestros derechos, que también asisten al acto. Una madre coraje nos abraza y nos da besos para agradecernos el ejemplo de ser pareja por más de diez años.
La ciudad calla cuando salimos a su encuentro. Tantos ejemplos de dignidad nos consuelan y animan a seguir sus pasos. Nuestros amigos de GALESH nos han permitido gozar de las sonrisas de sus hijos e hijas.
Los ojos de estos niños se clavan en nuestras conciencias reclamando amor sin condiciones.
Sus brazos abiertos nos llaman. Nos cuesta llegar hasta ellos. El tránsito no es fácil.

Gracias a Anna Boluda por esta inestimable aportación.
Gracias a GALESH por ser generosos y abrirnos a su intimidad.
Les esperamos a ustedes, sí, a ustedes heterosexuales que se incorporan a esta lucha por sus futuros hijos, hermanos, primos, nietos, sobrinos...
Porque los derechos conquistados están haciendo que el nuestro sea, cada día, un país más justo y más envidiado en el mundo.
Gracias.

martes, 4 de noviembre de 2008

Por caridad cristiana

Llevo muchos días mordiéndome la lengua sobre las suspuestas polémicas opiniones de la Reina en el libro de la señorita Urbano. A estas alturas no hace falta ponerles en antecedentes porque conocen sobradamente el asunto. La periodista amiga de Zarzuela se ha mantenido firme en el fondo y en las formas hasta el momento. No ha mostrado la más mínima intención de rectificar o de aclarar algún posible malentendido aunque algunos párrafos de su obra han suscitado reacciones de todo tipo entre diferentes sectores de la sociedad. Todo el mundo ha opinado sobre las supuestas opiniones que Doña Sofía tiene sobre el aborto, la eutanasia o el matriminio entre homosexuales. He seguido este tema con un interés y expectación máximos por muchos motivos, algunos de ellos evidentes. De la reacción de sorpresa inicial pasé al análisis detenido de la biogafía de Su Majestad para encuadrar las opiniones a ella atribuidas (lo he tenido a la mano gracias a la celebración en todas las televisiones del culpleaños real) y ahora al más profundo sentimiento de tristeza y desánimo que puedo albergar. No he querido entrar ni voy a hacerlo en el contenido polémico del libro. Sólo decir al respecto que no lo pienso comprar. Una señora preguntaba el sábado a una dependienta de unos grades almacenes famosos de mi ciudad: "¿éste es el libro donde la reina habla mal de los gays? Con cara de cansancio la dependienta mileurista le contestó: "sí señora, éste es". No hay que ser muy listos para darse cuenta de que el daño ya está hecho. Después vendría un breve comunicado de la Casa Real para frenar la cascada de reacciones pero, reitero, el daño ya estaba hecho.
La autora del libro y periodista de confianza del entorno de la Casa Real ya se había explayado años antes al hablar en primera persona sobre los temas por los que ahora vuelve a saltar la polémica. No creo (es una apreciación personal) que ningún medio nacional se esté atreviendo tanto como El Plural a tirar del hilo. Ni el resto de medios progresistas que apoyan al gobierno y sus leyes sociales ni tampoco el propio ejecutivo de Zapatero creo que estén sabiendo estar a la altura de las circunstancias, aunque reconozco que los hechos nos han sobrepasado de lejos a todos.
Volviendo a la biógrafa autorizada por Zarzuela leo que de sus labios salieron en el pasado estas supuestas declaraciones a Elle: "dos homosexuales podrán ser un par, por aquello de ser dos, como las alpargatas. Pero nunca serán una pareja. Ni siquiera una yunta. Y por supuesto, jamás un matrimonio. Esa institución (monogámica, heterosexual, formalizada y consensual) o se da entre un varón y una hembra o no se da". Añado algunas frases más de sustancia: "Sería perverso y pervertidor que un niño, que una niña, se criase en el ambiente enrarecido, enfermizo, deformante, vicioso y tarado de un par de maricones o de lesbianas que fingen ser lo que no son, hacer lo que no hacen y dar lo que no tienen (...) el homosexual me merece el mayor de los respetos, siempre que sepa apechugar con su desviación a solas".
Como después de releer lo transcrito no me quedan fuerzas para luchar ni más lágrimas en los ojos para llorar la pena acabaré el artículo con tres breves reflexiones.
Primera. Siendo muy bienintencionados siempre nos quedará la duda de lo que quiso decir la Reina a Pilar Urbano.
Segunda. Nos hacemos a la idea de lo que la escritora quería con su obra y la felicitamos por haberlo conseguido.
Tercera. No paro de leer en decenas de artículos y todo tipo de fuentes que la periodista guarda una estrecha relación con algún sector del catolicismo español. Me cuesta creerlo de veras. Yo fui educado en un colegio de monjas y, desde el primer día, aprendí de ellas a ejercer, como mejor he podido en mi vida, la caridad cristiana...
Vengo echando en falta a mi Presidente. El Presidente que defendía la alegría para ganar las elecciones. El Presidente que en un discurso histórico ante los representantes del pueblo español dijo aquella frase "dejad en paz a los homosexuales". Ahora que Zapatero se esconde detrás de los números rojos y Rajoy sigue con su ambigüedad crónica de siempre me alegro mucho de haber conocido a gente como MC, que hace un año ofició mi boda con toda su entrega y sentimiento. Mi matrimonio ha sido puesto en tela de juicio y eso me duele. Se pondrá en duda mi idoneidad para ser padre y la de mi marido, pero todo esto nos hará más fuertes no sólo a los homosexuales sino también a no pocos heterosexuales. Hasta mañana amigos. Hasta mañana tristes M y J.

Dedicado a MC por querernos en la persona y en el símbolo. De tu matrimonio preferido.

lunes, 13 de octubre de 2008

De lo que todo el mundo habla

Un amigo me preguntaba este fin de semana si escribiría hoy sobre las palabras robadas a Rajoy. Mi respuesta fue un no rotundo y apostillé: "no lo haré porque todo el mundo hablará de eso y yo busco la originalidad. Eso sería demasiado facilón". Echando un vistazo a mi blog, siguiendo la recomendación de otro muy buen amigo de reandar el camino recorrido, me doy cuenta de algo que ya imaginaba, es decir, que siempre escribo de lo que otros ya escriben. Mi defensa contra la mediocridad temática ha quedado herida de muerte y ahora, sin escusas, ya puedo escribir sobre "el coñazo" del que todos hablan.

La noticia saltaba después de escuchar unas polémicas palabras al presidente del Partido Popular, el cual en conversación aparentemente privada con Javier Arenas decía lo siguiente: "Mañana tengo el coñazo del desfile. Menudo plan apasionante". Ayer todos los cámaras destinados a cubrir el Día de la Hispanidad se las ingeniaron como pudieron para captar la imágen más buscada, la cara bobalicona de Rajoy mirando al cielo amenazante de lluvia después de desprestigiar la fiesta nacional.

No me detendría más de lo necesario en esta anécdota basada en el importunio de un micrófono delator pero es necesario hacerlo por diferentes motivos. Recordarán que uno de los lemas que llevó a Rajoy a quedarse en el banquillo una vez más fue aquel de "España se rompe". Tildó a Zapatero decenas o centenares de veces de antipatriota y de no participar del espíritu español cuando se las entendía con los nacionalistas.

Otro de los recursos brillantes que condujeron a Rajoy a perder las elecciones fue la utilización del lema "la familia se rompe". Era la respuesta de cabecera de los populares y los obispos españoles cada vez que se debatía sobre el matrimonio homosexual. El tiempo, dijimos muchos, pondrá todo en su lugar y eso es lo que ha pasado. Rajoy vuelve a su lugar no por la evidencia de que España no se rompió ni el gobierno acabó con la familia, que también, sino por un ataque de sinceridad desmedida. Resulta que ahora los de la derecha europea se acogen a sistemas intervencionistas cuando el capitalismo caníbal amputa brazos y piernas al tiempo que Rajoy se desenmascara como un patriotilla más del montón. ¡Qué disgusto habrá supuesto el descubrimiento de un patriota de hojalata en el seno de la Iglesia tan vinculada siempre a los símbolos nacionales! Fue un sacerdote, Zacarías de Vizcarra, el que bautizó a la fiesta hispana y quitó aquello de racial. No salgo de mi asombro. Muchos ya habían dudado sobre algunos aspectos de la persona de Rajoy, algunos de ellos dentro de su mismo partido. Ahora de lo que se duda es de la raza del popular. Un aspirante a controlar los vuelos de la gaviota tiene que tener un excelente pedigree y Mariano parece ser mestizo. De nuevo crecen las sospechas como las sombras al caer la noche y Mariano, capea el temporal arrepentido de todo corazón y con propósito de enmienda. Dicen que ayer comentó que esto le ayudará a aprender a callar. Yo digo que por la boca ha muerto el pez y que ni las señoronas del visón de piel que todos los años cogen sitio en primera fila para insultar a Zapatero en este desfile, ni los del Foro de la Familia, ni los de las banderas preconstitucionales, ni los objetores de Educación para la Ciudadanía, se creen ya a este judío converso dando clases de catecismo. Auguro malos tiempos en Rajoylandia por este nuevo ataque de sinceridad. Va echándose en falta a los palmeros Zaplana y Acebes que tantas jornadas de gloria nos regalaron pero sería más divertida la reaparición en escena de un nuevo Alcaraz para animar el sarao. En Génova 13 se ha puesto el cartel de Se necesitan líderes: abstenerse Aguirres y alcaldes centristas.

Hasta mañana auténtico Rajoy. Hasta mañana auténtico Partido Popular. Hasta mañana nuevas soflamas hispánicas. Hasta mañana partidos aspirantes a gobernar. Hasta mañana J.

martes, 16 de septiembre de 2008

Venimos de vendimiar de la viña de mi abuelo

Así daba comienzo el estribillo de una seguidilla manchega que aún resuena en el centro de nuestro país acompañada de las bellas notas de un laúd. Pero el protagonista de nuestra columna de hoy no es el folklore manchego, por desgracia de capa caída como las costumbres de antaño de tantos otros lugares. No queremos prescindir, no obstante, de los conocimientos de folkloristas y sociólogos por si pueden arrojar algo de significado a estas incalificables declaraciones hechas ayer por el líder de la oposición: "España está volviendo a tiempos pasados con casi ciento ochenta mil extranjeros cobrando el seguro de desempleo y veinte mil andaluces que se van a la vendimia francesa". Y lo realmente extraño, añado, es que esto nos sorprenda y algunos hasta se rasguen las vestiduras ahora. Rajoy ha ido por ahí con una campaña electoral derechona y populista, encaminada a cabrear a las clases medias y a todo el que comprara su discurso de miedo, de dudas razonables y desconfianzas varias que arrojaba contra todos aquellos que no eran como él (o como él dice que hay que ser). En los meses pasados hemos tenido que escuchar de este aspirante a la Moncloa aquello con lo que se regodea de placer al pronunciarlo: "las personas normales", "los ciudadanos normales", "las familias normales..." Yo saltaba de un bote del sofá por la indignación de una mentira que tiñe el discurso. Y es que normal ¿qué es?. El nacido y criado en suelo español, ése es normal. El inmigrante futbolista o banquero que llega a nuestro país con un contrato millonario bajo el brazo, ese es normal. Las parejas heterosexuales que van a misa los domingos y fiestas de guardar, ésas son las familias normales. Las sacrificadas madres que amputan su vida profesional por la crianza de sus hijos, ésas son normales. Como arrieros somos, nos hemos vuelto a encontrar de nuevo esta semana con Usted en el camino. Con un nuevo tropiezo en aquella misma piedra el Señor Rajoy se ha vuelto a desenmascarar. Realmente nunca hubo metamorfosis ni caída del caballo. Siempre la misma intolerancia, la misma fuerza puesta en que le compren un discurso que tan sólo hace unos meses le llevó a quedarse en el banquillo sin jugar el partido. Rota ya la careta de cartón-piedra sólo le queda autoconsumirse infravalorando siempre la inteligencia de los españoles y su gran margen de tolerancia con "lo demás", "lo otro" que, aunque en menor cantidad, en desventaja siempre, también es normal.
Y muy normal es que Usted esté ahí, justo donde se encuentra. Negando derechos tan elementales a los ciudadanos como el de profesarse cariño en el contexto de una familia o el de cobrar una prestación cuando se ha cotizado lo suficiente, siempre en el marco de la ley vigente española.
La coplilla del principio, cargada de razón, acababa así: "...y no nos quieren pagar, porque hemos roto un puchero". ¿Cuántos pucheros lleva rotos este vendimiador en tierra extraña? Para recoger las uvas de la dicha primero hay que sembrarlas. Hasta mañana sacrificados andaluces en busca de sustento. Hasta mañana inmigrantes de tercera para Rajoy. Hasta mañana aspirantes a familias normales. Hasta mañana J.