Mostrando entradas con la etiqueta obispos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obispos. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2008

Jugando con fuego

Con este discurso incendiario podemos acabar todos abrasándonos y provocar cuantiosos daños en un sistema de por sí moribundo. La irresponsabididad de algunos miembros del PP es compartida con los comunicadores de la COPE. Su desvergüenza y osadía no conoce límites. En medio de la que está cayendo, Jiménez Losantos se permitió ayer, desde los micrófonos de los obispos, alarmar al personal al responder a la afirmación de la Asociación Española de Banca de que los ahorros de los españoles están seguros. Dijo que si el Gobierno y el PP habían coincidido en su lectura de tranquilidad debíamos sospechar algo. En la misma línea detectivesca y rompiendo la unidad de ayer se ha pronunciado el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, quien ha asegurado que: "todo es relativo".
Con voces de influencia tan perniciosas, que se manejan al capricho e intereses de sus superiores, se pueden cometer daños inimaginables dentro del delicado equilibrio que impera en el sistema financiero internacional. Esto es así porque uno de los pilares sobre los que se sustenta cualquier crisis es el psicológico. Detrás de cada acto humano se esconde la voluntad, el impulso, la apatía, la ilusión o la desgana; un sueño por conquistar o una postura acomodaticia ante las circunstancias. Consumir es un acto humano en grave peligro de extinción porque la gente tiene miedo. Conocidos los últimos datos del desempleo hace tan sólo unas horas, es como para tenerlo. Las dudas se ciernen sobre nuestros bolsillos, que a su vez están regidos (en el mejor de los casos) por nuestras cabezas. Al miedo natural, a la respuesta adaptativa que pasa por ser prudente o desconfiado por lo que estamos viendo, la COPE y el PP quieren sumar el miedo patológico, el irracional. Intentan sacar partido a los números rojos (los números de las grandes economías nunca fueron muy rojos) habándonos de cocos que nadie ha visto, lo cual es caer en una gravísima irresponsabilidad. Bastantes problemas soporta a estas horas una sociedad de clases medias venidas a menos como para pensar en posibles catástrofes futuras. Que se hundan algunas cajas o bancos de nuestro país es posible a medio plazo, pero poco probable que caiga todo la red interbancaria. Sabemos que uno de los enemigos a la vuelta de la esquina es la morosidad que se oculta como un cáncer a punto de dar la cara. Sin duda esta invitada a la fiesta hará acto de presencia en el peor de los momentos y con vestido de gala para recordarnos que aquí también tenemos nuestras subprime made in spain.
Hasta que eso suceda lo ético y lo inteligente es dar ánimos al personal porque nadie conoce los números exactos del capital arriesgado por la banca española ni se ha impreso hasta la fecha el manual perfecto para atajar los problemas. La crisis está más que instalda en nuestras casas pero no nos hacemos a la idea de lo que la podemos agravar si dejamos de comprar teles, periódicos, colchas para la cama, cafeteras eléctricas, cremas de manos, plantas de interior, barras de pan, libros de bolsillo, lavavajillas, fundas para los sofás... Ni que decir tiene que la metástasis sería morrocotuda si los españoles fuésemos en estampida a nuestros bancos para sacar de allí nuestros ahorros. Si esos son los ánimos que se lanzan desde algunos micrófonos autorizados, que nos pille confesados. Peor que lo malo que esté por venir, es lo horrible que proyectan nuestras cabezas. Mejor que no nos den ideas. Hasta mañana ideólogos del caos. Hasta mañana conspiranoicos varios. Hasta mañana agradecidos lectores de siempre. Hasta mañana J.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Como ellos nos digan

Ya tenía ganas de dedicar un artículo completo al asunto de la polémica (por conveniencia de algunos) de la asignatura Educación para la Ciudadanía. Y como tenía ganas, hoy me voy a explayar. No nos ha de extrañar que los obispos españoles y su jefe en Roma estén acechantes a los contenidos de esta materia después de lo vivido en los últimos cuatro años en nuestro suelo. En todas las hemerotecas leemos un sinfín de declaraciones en contra de los avances sociales que se han producido ampliando derechos a los ciudadanos. Pasado ya el momento de las fotos y las pancartas (no estoy muy seguro de que hayan pasado ya esos tiempos) tocan ahora las impertinencias y las objeciones. Los mismos de antes, sí. Los mismos obispos que paseaban su alzacuellos por los platós de televisión rodeados de sus feligreses ejemplares mostrando sus ejemplares familias, son los mismos que boicotean hoy la asignatura. Los mismos foros de "familias con pedigree" que acudían a Colón con el bocata de choped son los que hoy animan a la rebelión y a la objeción de otros padres. Los mismos catequistas y maestros elegidos a dedo en los centros concertados, son los nuevos héroes para el Gobierno de la Comunidad Valenciana y su conseller de educación. Los mismos periodistas de raya a un lado y gomina efecto mojado son los que siguen envenenando las ondas con insultos, estereotipos, falsedades, topicazos, machismo, intransigencia y doble moral. Una amiga resuelve en una frase la estampa de esta triste España de la intolerancia: "estos son de izquierdas de cintura para abajo y de derechas de cintura para arriba". Dedicado a ti, prudente mujer de ex alcalde socialista en tierra enemiga.
Los de la doble moral y la peña de banderas preconstitucionales (¡cuánta pluma tienen las águilas de estas telas!) la siguen liando, en definitiva. Esta semana nos dicen que no ven mal la asignatura pero que así no la quieren. Que esta materia no se puede convertir en "formadora estatal de las conciencias". ¡Pero si la formadora estatal de las conciencias es la doctrina católica! No hay un sarao (funerales de estado incluídos) donde no se nos predique y se nos adoctrine. No hay un solo barrio en toda España donde no aniden los discursos con pestucillo homófobo pagado por todos los bolsillos. No hay ni una sola homilía en la que se nos deje en paz a los que no comulgamos con ruedas de molino. Ahí está el quid de la cuestión. Mientras "Bonetes, catequistas and company" se manifiestan contra derechos humanos y constitucionales de muchos de nosotros las iglesias permanecen vacías. A la misma hora que el Papa se hace la foto en París rodeado de miles de jóvenes, otros celebran con un buen quiqui (preservativo incluído, claro está) que han cobrado la doble. Y siempre las iglesias vacías. De ahí que ahora la nueva modalidad de evangelización-adoctrinamiento tenga que ser en las teles, en las radios o en los periódicos, instrumentos todos del Estado de Derecho. Ésta es la rabia de los que no quieren mirar al mundo tal como es. Ésta es la frustración de los que se formaron como mandatarios en el derecho canónico y no en el seno de la política y el derecho civil.
Sabemos lo que cambiarían ellos de los manuales. Conocemos perfectamente sus intenciones porque se las hemos tenido que oír a cada paso que dábamos. El problema pasa por devolver al seol a los homosexuales, a las madres solteras, a las que deciden abortar libremente, a los que desean dejar de sufrir cuando la medicina les desahucia, a los que apuestan por las investigaciones científicas para el esclarecimiento de los tópicos venenosos, a los que practican sexo con cabeza... Con una lista así, a la Conferencia Episcopal Española sólo le queda rezar mucho por las almas de los descarriados y por que esas almas no levanten un día su voz y la hagan oír como nosotros escuchamos la de ellos. Si todos abriéramos un libro de esta asignatura y viéramos que de lo que allí se habla es de RESPETO, luego no nos tendríamos que sentir avergonzados cuando insultan a un homosexual, pegan a un inmigrante o asesinan a una mujer. Pero mientras se libre esta batalla por abir o cerrar el libro, todos deberíamos sentir mucha vergüenza. Recordemos para el final aquella frase de nuestras abuelas que va tan bien al caso: "quien no conoce la educación, no concoce la vergüenza". Hasta mañana, guerreros infatigables de uno y otro lado. Hasta mañana, intolerantes que predican la tolerancia. Hasta mañana padres con educación y vergüenza. Hasta mañana J.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Pataletas, utopías y llamada al orden

Todo empezó como un golpe de efecto, o de autoridad si se quiere cuando el aspirante republicano a la Casa Blanca, John McCain, anuló (por atender la crisis financiera) el compromiso de acudir al debate por televisión con Obama. Dicen de este hombre los que le conocen que estos giros en sus planes son frecuentes. Dicen incluso que son una manera de provocación para dar la sensación de que sostiene la sartén por el mango en todo momento. Lo que ocurre es que en la guerra como en la política, las estrategias de ayer no valen para el presente y la jugada le ha salido fatal a este capitán veterano. Un Obama más lúcido que nunca se negó a aceptar el plantón y desde ese momento el demócrata ha subido como la espuma en las encuentas de intención de voto. Obama es el nuevo novio de América. Al menos la mitad de los invitados a la fiesta le adoran y ha sido plantado antes de acudir al altar. La película del momento en todas las carteleras de América se llama: "Compuesto y sin novio". Éste era el auténtico golpe de efecto que esperaba Obama agazapado. No sabía cómo hacerlo hasta que su oponente se lo ha puesto en bandeja. No conformes con el plantón que ha dado su candidato, los republicanos más de derechas, protagonizan a estas horas una pataleta de esas de antología con su escepticismo ante el plan de rescate . Sabemos que, como todas las formas de rabieta infantil, ésta tiene los minutos contados. También sabemos que cuanto más caso se le preste al enrabietado más se crecerá y más altos serán sus berridos. Mientras dura el berrinche, el novio gana tiempo para elegir la corbata del día de la boda.
Las andanzas ideológicas de Zapatero no conocen fronteras. En su segundo discurso pronunciado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas ha defendido una moratoria universal de la pena de muerte para el año dos mil quince. Menos mal que en aquella peli de Nicole Kidman y Sean Penn se encargaron de enseñarnos la labor de los traductores que allí trabajan para garantizar a los asistentes la comprensión de los discursos. Digo esto porque a algunos de los oradores las palabras de nuestro Presidente les habrán sonado a chino.
Nuestro Súperjuez ha llamado al orden a la Conferencia Episcopal. Bueno, al orden, al orden...
Digamos que los obispos españoles se examinaban estos días y llegado el día de la prueba se presentaron con la mente en blanco y suspendieron. Ahora es momento de la recuperación. Para aprobar nada es menester más que hacer memoria. La materia la conocemos como nadie. Sólo hay que sentarse y... hacer memoria. En esto los obispos tienen un claro ejemplo de otro maestro, Juan Pablo II. Allá por el año dos mil, un agonizante okupa de la silla de Pedro recordó las persecuciones que los hijos de Abraham sufrieron a manos de la Iglesia. ¿Qué afortunado verá pedir perdón a la Iglesia por el daño causado al honor de los homosexuales?. Hasta el lunes insultados sin hojas de reclamaciones. Hasta el lunes despistados estrategas. Hasta el lunes J.